martes, 12 de noviembre de 2013

La alimentación y la actividad física

Uno de los objetivos de la alimentación es aportar al organismo la energía que gastamos a lo largo del día. El balance debe ser igual a 0, si nos hallamos en estado de normopeso. La actividad física también nos puede ayudar a reducir el peso en caso de sobrepeso u obesidad,factor de riesgo cardiovascular, si provocamos un balance negativo: la ingesta de calorías debe ser inferior a lo que gastamos con la actividad normal diaria más el ejercicio físico.
Es necesario que la alimentación se adecue a nuestras necesidades, ya que puede afectar al rendimiento durante la actividad física y, por supuesto, también al desarrollo de la actividad intelectual. El tipo de alimentación también varía en función del objetivo que busquemos.
El cuerpo humano requiere entrenamiento para mantenerse en forma y afrontar la actividad física sin que esto cause efectos secundarios en el organismo por falta de preparación física. Pero dentro de este entrenamiento debemos contemplar la alimentación, tanto antes, como durante y después de la actividad.
Las siguientes pautas pueden ayudarnos a hacer un aporte correcto de energía y nutrientes en distintas situaciones:
·         En el caso de actividad física suave, tipo andar, yoga, mantenimiento y por el estilo: La alimentación debe adecuarse a las recomendaciones saludables en función de la edad, el sexo, la talla y el peso.
·         Cuando pretendemos desarrollar la musculatura: Es necesario incrementar ligeramente la ingesta de proteína para aumentar la síntesis proteica; esta adaptación de la dieta debe estar supervisada por profesionales de la salud, ya que podría llegar a perjudicar el riñón.
·         Para actividades deportivas más intensas y de tipo aeróbico, como correr, danzar, nadar, practicar spinning, etc., o deportes como el baloncesto, el balompié, el tenis y muchos más: Aquí depende de la intensidad con la que la practiquemos y el tiempo de duración. Por ejemplo, si invertimos 2 o 3 horas al día, deberemos incrementar nuestra dieta entre 1500 y 2500 calorías de forma equilibrada, incrementando los macronutrientes en la proporción adecuada.
Mantener una hidratación correcta es imprescindible en todas las circunstancias. Las recomendaciones generales se sitúan alrededor de los 8 vasos al día, pero durante la sesión deportiva es crucial tomar líquido para evitar la deshidratación, ya que se puede llegar a perder entre 1.5 y 2 litros por hora de actividad intensa.
Es importante hacer pequeñas tomas cada 20-30 minutos de bebidas isotónicas, para reponer el agua y las sales minerales excretadas. Además, la glucosa que contienen estas bebidas contribuye a la absorción del agua


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