Uno de los objetivos de la alimentación es aportar al
organismo la energía que gastamos a lo largo del día. El balance debe ser igual
a 0, si nos hallamos en estado de normopeso. La actividad física también nos
puede ayudar a reducir el peso en caso de sobrepeso u obesidad,factor de riesgo cardiovascular, si provocamos un balance negativo: la ingesta de calorías
debe ser inferior a lo que gastamos con la actividad normal diaria más el
ejercicio físico.
Es necesario que la alimentación se adecue a nuestras
necesidades, ya que puede afectar al rendimiento durante la actividad física y, por supuesto, también al desarrollo de la actividad
intelectual. El tipo
de alimentación también
varía en función del objetivo que busquemos.
El cuerpo humano requiere entrenamiento para
mantenerse en forma y afrontar la actividad física sin que esto cause efectos secundarios en el organismo
por falta de preparación física. Pero dentro de este entrenamiento debemos
contemplar la alimentación, tanto antes, como durante y después de la
actividad.
Las siguientes pautas pueden ayudarnos a hacer un
aporte correcto de energía y nutrientes en distintas situaciones:
·
En el caso de actividad física suave, tipo andar, yoga, mantenimiento y por el estilo: La
alimentación debe adecuarse a las recomendaciones saludables en función de la
edad, el sexo, la talla y el peso.
·
Cuando pretendemos desarrollar la musculatura: Es necesario incrementar ligeramente la ingesta de
proteína para aumentar la síntesis proteica; esta adaptación de la dieta debe
estar supervisada por profesionales de la salud, ya que podría llegar a perjudicar
el riñón.
·
Para actividades deportivas más
intensas y de tipo aeróbico, como correr, danzar, nadar,
practicar spinning, etc., o deportes como el baloncesto, el balompié, el tenis
y muchos más: Aquí depende de la intensidad con la que la practiquemos y el
tiempo de duración. Por ejemplo, si invertimos 2 o 3 horas al día, deberemos
incrementar nuestra dieta entre 1500 y 2500 calorías de forma equilibrada,
incrementando los macronutrientes en la proporción adecuada.
Mantener una hidratación correcta es imprescindible en todas las circunstancias. Las
recomendaciones generales se sitúan alrededor de los 8 vasos al día, pero
durante la sesión deportiva es crucial tomar líquido para evitar la
deshidratación, ya que se puede llegar a perder entre 1.5 y 2 litros por hora
de actividad intensa.
Es importante hacer pequeñas tomas cada 20-30 minutos
de bebidas isotónicas, para reponer el agua y las sales minerales excretadas.
Además, la glucosa que contienen estas bebidas contribuye a la absorción del agua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario