Los niños en edad
escolar requieren de una alimentación correcta que cubra con sus necesidades
para alcanzar sus niveles óptimos de crecimiento y desarrollo tanto físico como
mental.
Así como es de suma
importancia cubrir los requerimientos de energía y nutrimentos, es
indispensable que su fuente sea adecuada y que el consumo no sea ni deficiente
ni excesivo, es decir, tiene que haber un equilibrio.
Para logarlo, un elemento
clave es la familia, es decir, gran parte de las elecciones de alimentos de los
niños están fuertemente influenciados por la disponibilidad de alimentos a su
alrededor. Además de la importancia que tiene la familia en la creación de
hábitos de alimentación, el medio que los rodea influye de manera directa en
las elecciones de alimentos de los escolares.
Creación de hábitos
Si bien es cierto que es
en esta edad cuando los niños empiezan a tener mayor acceso a alimentos fuera
de casa y se encuentran expuestos a diversas formas de preparación no
saludables ,también es cierto que es posible proporcionarles un marco de
referencia para la elección de alimentos más saludables.
Hay que recordar que los
hábitos y actitudes tanto alimentarios como de actividad física inician y se
forman durante la infancia y generalmente prevalecen a lo largo de la vida. Los
escolares son excelentes receptores ya que habitualmente actúan por
“imitación”. Esto quiere decir que adoptan conductas del ambiente inmediato que
los rodea. Estas conductas adquiridas pueden ser tanto saludables como no
saludables.
Los buenos hábitos de
alimentación son fundamentales para que el niño goce de buena salud y para que
la mantenga. Sin embargo, cuando la alimentación es inadecuada, tanto por
deficiencia como por exceso, se pueden
presentar ciertos problemas de salud.
Prevención de
enfermedades
La mala alimentación repercute
de manera negativa en la salud tanto de niños como de adultos.
Cuando los niños
consumen menor cantidad de alimentos de los que requiere, su organismo no es
capaz de desarrollarse y crecer correctamente, ya que utiliza la energía
proporcionada para cubrir necesidades básicas como respirar. Además, da como
resultado la desnutrición y la deficiencia de vitaminas y minerales, lo cual
ocasiona trastornos, algunos de los cuales son irreversibles.
Por otro lado cuando los
niños consumen mayor cantidad de alimentos de los que necesitan y además no
utilizan ésa energía ingerida realizando actividad física, el cuerpo la
almacena en forma de grasa, que, a la larga, conlleva a importantes problemas
de salud como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y otras enfermedades
que aparecen en edades cada vez más tempranas y que tienen importantes
consecuencias en la vida adulta.
Tanto las enfermedades
relacionadas con la mala nutrición como los alimentos y bebidas poco
saludables, generan gastos innecesarios en las familias.
Economía familiar
Una buena alimentación
contribuye a disminuir los gastos de las familias.
Iniciando por los gastos
en servicios de salud, cuando algún miembro de la familia está enfermo, es
necesario acudir a consulta médica, comprar medicamentos e incluso comprar
alimentos especiales. Por medio de una adecuada alimentación y actividad física
constante, es posible prevenir enfermedades crónico degenerativas no
trasmisibles que son las que aparecen con el tiempo, y pueden ser causadas por
un consumo excesivo de alimentos.
Aunado a esto, los
alimentos saludables pueden ser menos costosos que los alimentos no saludables
si se saben comprar.
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